Tras anunciar su retiro en 2022, Daddy Yankee sorprende con “Sonríele”, su nuevo sencillo. El tema marca su regreso a la escena musical y ha desatado una ola de reacciones divididas entre sus fans y la crítica. El llamado “Big Boss” vuelve, pero con una propuesta distinta: letras de esperanza, fe y gratitud, alejadas del reguetón provocador que lo hizo mundialmente famoso.
“Sonríele” mezcla ritmos urbanos con un mensaje cristiano. “Pase lo que pase, voy a ser feliz” es una de las frases centrales de una letra que invita a agradecer incluso los malos momentos. El videoclip refuerza esta idea: luces cálidas, niños, sonrisas y gestos de generosidad. La canción parece más un testimonio personal que un hit de fiesta.
En redes, el público está dividido. Mientras muchos aplauden el giro espiritual del artista, otros se muestran escépticos. “¿No se había retirado?”, preguntan algunos. Pero el respaldo de figuras como J Balvin, Luis Fonsi y Yandel refuerza la legitimidad del regreso. Para ellos, Daddy Yankee sigue marcando el ritmo, aunque en otro registro.
En Chile y otros países de Latinoamérica, “Sonríele” ya aparece en los primeros puestos de iTunes, lo que sugiere que el tema está siendo escuchado, aunque no necesariamente bailado. En Spotify, su ascenso es lento, pero apenas lleva unas horas el estreno.
El regreso de Daddy Yankee puede leerse como un acto de reinvención. Un hombre que eligió retirarse en la cima y ahora decide volver con un mensaje más humano. Para muchas mujeres y madres, su nuevo tema puede funcionar como un himno de resistencia emocional: a veces, también es revolucionario aprender a sonreír.
