Netflix nos regala una joya que mezcla cocina, memoria y empoderamiento femenino: Nonnas (2025), una comedia dramática que ya conquistó el primer puesto en EE.UU. y se posiciona en el top 10 global de la plataforma. Dirigida por Stephen Chbosky (Wonder), la cinta está inspirada en la historia real de Enoteca Maria. Este es un restaurante de Staten Island donde las chefs son abuelas inmigrantes que cocinan sus recetas tradicionales.
La historia sigue a Joe Scaravella (Vince Vaughn), un hombre que, tras perder a su madre, decide honrar su legado abriendo un restaurante italiano atendido por abuelas de distintas nacionalidades. Estas mujeres, interpretadas por un elenco estelar que incluye a Susan Sarandon, Lorraine Bracco y Talia Shire, no solo aportan sus habilidades culinarias, sino también sus historias y tradiciones, creando un espacio de sanación y comunidad.
Con una calificación del 8o% en Rotten Tomatoes, Nonnas ha sido elogiada por su calidez y autenticidad. La crítica destaca cómo la película celebra la fuerza y sabiduría de las mujeres mayores.
Pero más allá de los datos, lo cierto es que Nonnas emociona. Y lo hace sin recurrir al drama forzado ni al sentimentalismo fácil. Las lágrimas que provoca no vienen del dolor, sino de la ternura. De ver a mujeres mayores —tantas veces invisibilizadas— tomando el protagonismo con dignidad, humor y talento. Porque sí, es una película que saca las lágrimas, pero esas que uno agradece; las que limpian, las que conmueven.
Es también una historia sobre los comienzos, más allá de los 40. Y eso, en una sociedad que valora tanto la juventud, resulta profundamente inspirador. Al mismo tiempo, el filme pone sobre la mesa algo que muchas veces olvidamos: la necesidad de integrar a nuestros adultos mayores a la vida social y cultural. No como figuras del pasado, sino como personas activas, creativas, con muchísimo que aportar. Cada receta, cada anécdota, cada acento que traen estas abuelas a la pantalla es también una forma de resistencia y de transmisión cultural.
