Los celulares vibraron en masa cuando las primeras imágenes del rodaje salieron a la luz: Miranda Priestly volvió. Más desafiante, más impecable y, tal vez, más digital. Porque esta vez, la reina del papel cuché no solo enfrentará a su eterna asistente Andy Sachs, sino también al mundo de las redes sociales, los influencers y el contenido que no necesita ser impreso para marcar tendencia.
La secuela de El diablo viste a la moda ya está en marcha y, aunque la trama aún es un misterio, los rumores y pistas filtradas han encendido la imaginación de fans y críticos. ¿Será Miranda una figura desplazada por los algoritmos? ¿Andy ahora dirige su propio medio? ¿Se cruzarán como aliadas o volverán a enfrentarse en una guerra de stilettos?
Lo poco que se ha confirmado oficialmente es que la película explorará los dilemas actuales del mundo editorial, donde las revistas luchan por sobrevivir frente al contenido fugaz de las redes sociales. ¿Cómo se reinventa una leyenda como Miranda en un mundo que ahora se rige por likes y tendencias virales? ¿Y qué tan lejos ha llegado Andy desde que dejó el manuscrito en aquella mesa?
Un elenco de culto, con nuevas sorpresas
La cinta marca el regreso de Meryl Streep, Anne Hathaway y Emily Blunt en sus recordados papeles, pero además suma a Simone Ashley (Bridgerton), cuya incorporación ha despertado todo tipo de teorías. ¿Será la nueva promesa del mundo digital que amenaza el reinado de Runway? ¿O quizás la protegida de Miranda en su reinvención profesional?
A falta de diálogos, las primeras imágenes del set hablaron por sí solas. Hathaway fue vista con trajes de sastrería en tonos neutros, gafas oscuras y bolsos oversize —poderosa, sobria, en control— mientras que Streep, enfundada en un abrigo blanco de piel sintética y botas de vértigo, caminaba con esa mirada que hace temblar internxs.
El vestuario, nuevamente a cargo de nombres icónicos, ya se valora en más de 10 millones de dólares, con piezas de casas como Schiaparelli, Balenciaga, The Row y diseñadores emergentes que prometen ser la nueva obsesión del fashion week. Todo indica que esta entrega será tanto una historia de moda como una pasarela cinematográfica.
Expectativa en redes: entre el meme y la emoción real
“Ya no me importa la trama, solo quiero verla entrar y que todos se callen”, posteó una fan en X. Otra usuaria en Instagram celebró a Meryl por su saludo real a los fans durante el rodaje: “Estoy lista para que me humille otra vez con un solo ‘That’s all’”.
El director David Frankel repite al mando, y aunque la fecha de estreno aún no se ha anunciado, se espera que la película llegue a cines en la segunda mitad de 2026. Hasta entonces, el set de grabación en Nueva York se ha transformado en una pasarela de especulaciones y nostalgia.
Una cosa está clara: Miranda no se ha ido a ninguna parte. Solo se estaba adaptando al nuevo algoritmo. Y sí, el mundo —otra vez— está mirando.
