Por años, Karol G fue sinónimo de éxito. Encabezaba los charts, rompía récords y llenaba estadios. Pero esta vez, con Tropicoqueta, su nueva apuesta musical, los números no gritan victoria.
A pesar de su esperado lanzamiento, el álbum no logró posicionarse como sus producciones anteriores: debutó en el Top 10 de Spotify Global, pero rápidamente perdió tracción. En redes sociales, la conversación no gira en torno al empoderamiento ni a la “nueva era” de La Bichota, sino a acusaciones de plagio, decepción creativa y un videoclip que muchos consideran un retroceso.
Tropicoqueta se presenta como un viaje tropical, una telenovela musical que homenajea los sonidos latinos de los 90 y 2000. Karol G apostó por la nostalgia y el kitsch, mezclando mambo, salsa, reguetón clásico y merengue, pero no todos se sintieron invitados a la fiesta. La cantante aseguró que quiso celebrar sus raíces y la cultura popular que la formó, pero para muchos, la fórmula quedó corta: no hay innovación, solo reciclaje.
La polémica: ¿inspiración o copia?
El punto más crítico llegó con el tema “Latina Foreva”, no solo por el sonido, sino por su videoclip. Usuarios en redes señalaron que el clip caricaturiza estereotipos latinos: faldas de volantes, frutas en la cabeza y palmeras falsas. “No es un homenaje, es una postal que ya no queremos ver”, escribió una usuaria en X.
Pero la polémica no paró ahí. “Mambo Mami”, otro de los temas del disco, fue comparado con “Mambo No. 5”, de Lou Bega. Y Dímelo, una canción que muchos relacionaron con “Dile”, de Don Omar, levantó sospechas de plagio. También se mencionó una supuesta similitud con un tema de Bad Bunny, aunque los detalles técnicos aún no son claros. La comparación ha sido inevitable: ¿está Karol G queriendo montarse en la ola de Benito, pero sin su frescura?
La respuesta de Karol G
Ante la ola de críticas, Karol G no se quedó callada. En una publicación reciente, afirmó: “Tropicoqueta es mi homenaje a lo que soy y de donde vengo. No todo lo que suena parecido es copia. La música latina viene de los mismos ritmos, eso es lo bonito”. Su mensaje fue claro: no hay plagio, solo amor por sus raíces.
Para muchas mujeres que crecieron con su música, Tropicoqueta deja un sabor agridulce. Karol G venía de un momento alto, siendo voz del empoderamiento femenino en una industria dominada por hombres. Pero este disco parece mirar más al pasado que al futuro.
En MujerON, creemos en la reinvención y en la libertad artística, pero también en la responsabilidad de lo que se comunica. Karol G aún tiene la fuerza y el talento para marcar tendencia. La pregunta es si Tropicoqueta será solo un traspié o el inicio de una nueva (y no tan brillante) era.
